Después de haber vivido muchas experiencias con mi primera iniciación y de haber comprendido muchas cosas desde el fondo de mi corazón y no de desde la razón, me dedique aún más a la enseñanza de este camino maravilloso, tratando de devolver al universo aquello tan grande que había recibido, colocando tan solo un granito de arena, porque no hay nada realmente con que pagar semejante regalo espiritual.
Durante el tiempo como primer iniciado, además de las grandes revelaciones que ocurrieron en mi interior, pude también reconocer las diferentes máscaras de mi ego y personalidad, lo que me causó mucho sufrimiento. Solo sabiendo lo que no somos, pero que siempre hemos creído que somos, podemos estar listos para dar el siguiente paso.
Fue entonces cuando, después de tres años de haber recibido la primera iniciación, mi Maestro autorizó a un adepto iluminado e iniciador Llamado M, para darnos, a cuatro iniciados, el toque de su Gracia para acceder al segundo estado de consciencia. Cuando me dio el toque iniciático, comencé el viaje hacia mi interior de una forma muy rápida. Lo primero que pude oír fue el sonido de un triángulo sinfónico muy agudo detrás de mi cabeza.
Transcurridos cinco días de meditación me sentía muy agotado, pero mi fuerza interior mantenía mi deseo de lograrla, ya que la segunda iniciación deber ser realizada por uno mismo, por esfuerzo propio. La noche anterior había comenzado a observar en el fondo de mí mismo algo que era muy blanco y puro, pero no podía entender de qué se trataba. Mi mente daba vueltas como una fiera enjaulada puesto que ella quiere entender para controlarlo todo, pero para poder tener acceso a este nuevo estado de consciencia mucho más amplio que el anterior, era necesario trascender la mente, por lo tanto, libraba una verdadera batalla con ella para poder lograrlo. Comencé de pronto a sentir un fuerte dolor en el pecho y pensé que podría sufrir un ataque cardíaco, le comenté a dos de mis compañeros y ellos me dijeron que habían estado sintiendo el mismo dolor. El adepto M me reconfortó y me dijo que esto era normal y que era el proceso en el cual mi ego estaba pasando por una especie de muerte. Al día siguiente medité desde las ocho de la mañana y a eso de las tres de la tarde cuando me sentía más exhausto, oí en mi interior el sonido y vibración de un terremoto. Después del inmenso esfuerzo que había hecho esa semana, especialmente el último día, finalmente me rendí y dejé de luchar, todo cambió. De pronto me sentí cayendo en una tibia oscuridad, suave como el terciopelo. Era una sensación muy agradable y me sentía arrullado por ella.
Después de haber vivido esta bella y maravillosa experiencia, pude parafrasear lo siguiente: Y fue tan grande el amor de la oscuridad, que se opacó a si misma para que su hija la luz, brillara en ella por toda la eternidad.
Momentos después conocí la forma de luz del Principio Maestro o Gurudeva: tenía la forma de un yogui de 2 metros de altura sentado en posición de loto y su luz me cegaba, luego vi como se deslizó frente a mí y pude entonces ver más claramente su forma y contornos de luz blanca y dorada radiante como 10 soles; me extendió sus brazos y me entregué a él. Enseguida comenzó a descender una luz blanca con destellos dorados, radiante como muchos soles y se veía con pliegues como una aurora boreal gigantesca; entendí después que esa luz era la primera manifestación de Dios en la forma, es decir la fuente de toda la creación. Fue entonces cuando el Gurudeva y yo unido a él, se fundió en esa aurora boreal resplandeciente que se giró y se convirtió en gran océano de luz y comprendí que el gran maestro era Dios, tomando muchas formas de maestros y avatares humanos en todas las eras. Después me vi en mi forma espiritual (sin cuerpo físico) como un sol o esfera radiante, igual al Principio Maestro y me di cuenta de que siempre había sido lo mismo que él, que nunca había nacido ni había muerto y que no tenía comienzo ni fin. Al mismo tiempo, percibía que era un testigo inmóvil e invisible que observaba todo lo anterior. También realice que somos un alma colectiva en eso planos elevados de existencia. Después de vivir esa impresionante belleza, quedé durante un tiempo, completamente absorto, en un estado de éxtasis místico. Después, comencé a llorar sin parar durante tres horas. Lloré de felicidad, de asombro, y también lloré por mi familia y la humanidad entera, porque comprendí que somos príncipes y sin embargo queremos vivir como mendigos en la miseria del sufrimiento humano. Ese día comprendí la gloria del Ser de luz que era y había sido siempre.
Contemplar la simplicidad y pureza de esa luz maravillosa, que comparándola con los colores era más blanca e inmaculada que el color blanco, me dejó sin aliento y entonces comprendí que Dios es la inocencia misma, en donde no hay prejuicios, creencias, ni tiempo, ni bien, ni mal y por lo tanto, jamás nos ha juzgado, ni castigado, ni premiado. En Dios no existen las religiones. Estas son una invención de la mente humana de personas que se han apropiado de las maravillosas enseñanzas de grandes maestros y avatares que han venido en ciertas épocas a la tierra y las han transformado en herramientas para poder controlar al ser humano desde la infancia, donde somos programados para sentir culpa, miedo, obedecer y hasta dar nuestras vidas por aquellos que son los dueños del poder en las diferentes naciones del mundo.
En esta segunda iniciación, realize también que no era mi cuerpo, ni mis emociones, ni mis pensamientos.
Unas semanas después estaba meditando 12 horas y de repente caí en un espacio profundo, oscuro e infinito y yo estaba allí sin forma, sin emociones, sin mente, observando el universo, cuando de repente la conciencia que yo era hizo como un zoom back hacia atrás y todo ese universo quedó convertido en un punto de luz blanca, como una estrella. Años después comprendí que la creación es solo un punto en el estado absoluto del Ser que Uno Es.
Mientras meditaba en esa totalidad vacía, de pronto sonó el timbre de la puerta de mi casa y entonces abrí los ojos y quedé totalmente asombrado porque mi cuerpo era luz blanca con destellos dorados y yo era esa luz. Bajé las escaleras pero con mucho cuidado porque todo era luz resplandeciente y no podía ver los bordes de los escalones. Tome las llaves para abrir y eran luz, miré las parades, la puerta, los muebles, al iniciado que había venido a meditar conmigo, miré también al frente el parque donde corrían unos niños y algunos perros y todos era esa misma luz que yo era, hermosa y maravillosa. Fue algo increíble que jamás he olvidado
A partir de ese momento mi entendimiento se volvió cada vez más profundo y vivía en un estado donde el mundo estaba allá fuera de mí y mi ser simplemente lo observaba mientras hacia mis labores diarias.
Testimonios
Testimonio de R R el día 5 de abril de 2026 a las 2 a.m.
Querido R: Esta madrugada experimenté algo maravilloso. Comencé a sentir un ruido interior y pensaba que era como un tren, que poco a poco se iba sintiendo más fuerte e intenso y que después lo experimenté como un trueno ensordecedor o gran explosión y la expansión que sentí fue como romperme en millones de cristales. Sentí que había muerto. Después de ese sonido y expansión tan fuerte comencé a sentir como olas y es algo que no se como explicarlo. Podía ver y sentir como campos geométricos de luz superpuestos y miles de hologramas transparentes llenos de información y también puntos y números. Todo aquello estremeció mi cuerpo y mi mente y luego solo quedó el vacío, la Nada. No había nadie. Solo escuchaba un silencio profundo y me dije: estoy muerta, he muerto en una explosión nuclear. No existía nada ni nadie, desapareció todo cuanto conocía y de pronto exclame: ¡wao! ¿Y ahora que hago en esta Nada, donde me encuentro? Pregunté y nadie respondió; luego me pregunté: estoy sola aquí, solo existo Yo?. Después comenzó a aparecer de esa Nada, un plasma transparente y apareció un punto verde luminoso y pensé: ¿ese punto es una célula o un protozoario? Y luego salió de esa Nada otro punto luminoso y construyó un aro y ya eran dos que se superponían y no comprendía nada. Después vino un tercero y se formaba un trébol de 3 puntas y entonces me dije: el inicio. Me sorprendí demasiado y me perdí no se dónde estaba porque allí después ya no había ni luz, solo oscuridad total profunda y de repente una luz cegó mis ojos, y mi rostro era tan brillante como el sol, luego se fue alejando y se convirtió en una estrella que me trajo de nuevo a esta vida.
Después de todo esto he recibido mensajes internos sobre las palabras y como han sido modificadas y distorsionadas, programándonos constantemente. Fue algo muy impresionante el descubrir la matriz del lenguaje y las asociaciones con el inglés, el griego, el latín y el español. Siento que mi cabeza se funde.
Testimonio de G V – Colombia
Testimonio de P M – Colombia
Testimonio de E G – Panama
Testimonio de S R – Mexico
Testimonio de Mexico